| Autor | Asunto: Aporte |
| Alberto Franco |
Aprotado
19:17:30 06/30/2004
Shalom Alejem: He tenido la oportunidad de estar leyen do los comentarios de tipo doctrinal que han hecho una serie de personas entre las cuales entiendo hay algunas bastante acercadas. He comprendido que el tema princi- pal ha sido el Misterio del Nombre de nuestro Creador, puedo aportar lo siguiente: En primer lugar la palabra jehovà naciò de la traducciòn de Casiodoro de Reina quien originalmente le llamò IEHOUA en la versiòn de 1569; luego Cipriano de Valera la revisò y creyò que la palabra correcta era IEHOVA en 1602 para que otros posteriormente finalizaron con otra revisiòn y quedò como JEHOVA hasta el dìa de hoy 2004. En conclusiòn ese nombre no tiene firmeza, pues el protestantismo se fuè un tanto mas lejos que su madre, es decir, el cato licismo. Respecto a la palabra DIOS de igual manera no tiene raices hebreas, pongamos atenciòn, debemos buscar un diccionario griego/español para entender que la pala bra DIOS en español naciò de la palabra ZEUS quien era el dios creador de los cielos y la tierra segùn los griegos; luego vino al latìn con el nombre de DEUS para llegar al español con el nombre de DIOS la cual palabra en aquel tiempo la mencionaban DIOSES y el papado la redujo a DIOS la cual palabra es mencionada por todo el mundo por cuanto no se refiere a YHWH, mas bien a una divinidad griega; de igual manera la palabra JESUS naciò del egipcio ISIS, griego IESOUS, latìn IESUS, el cual era una divinidad cèltica. Todo el sistema doc trinal de la Roma imperial, se convirtiò en Roma papal y èsta cambiò los nombres kadosh por nombres idolàtri- cos. Mucho que escribir al respecto.jfrancogomez@yahoo. com |
| David Moore |
Re: Aporte (Hay actualmente 0 respuestas)
Aportado 15:08:23 07/01/2004 Ya desde la publicación de _The Semantics of Biblical Language_ [La semántica del lenguaje bíblico] por James Barr (Oxford: University Press, 1961) ha quedado patente que no se puede deducir el sentido actual de una palabra por un sentido que haya tenido en el pasado. Barr dice, por ejemplo,«La etymología no es, y no pretende ser, una guía al valor semántico de las palabras en cuanto a su uso actual; tal valor tiene que ser determinado por su uso corriente actual y no por su derivación» (p. 107). Según este ampliamente reconocido principio, carece de importancia que el vocablo «Dios» viniera originalmente del nombre Zeus. Pues lo que dicta el sentido de «Dios» actualmente es el sentido con que la palabra es usada en la actualidad. Y actualmente «Dios» no tiene ni implicación de referencia a los dioses del paganismo. «Dios» es el nombre por el cual el Ser Supremo, el Creador, el Eterno, es conocido entre gente de habla hispana gústelo o no los que quieren descalificar el vocablo. «Dios» con mayúscula tampoco tiene otro sentido que este. El ponerle mayúscula a esta palabra es una manera de expresar la absoluta diferencia entre el que se nombra así, y todos los demás que se llaman dioses. El mencionar el nombre correspondiente a YHWH es apelar a una palabra que por siglos se había dejado de usar. Los judíos, por considerar este nombre propio demasiado santo para pronuciar, lo habían sustituido con otros vocablos referentes a Dios. Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera interpretaron las vocales de Adonai puestas junto con el tetragramaton YHWH como si fueran las vocales de este nombre, y lo pronunciaron Iehouá, Iehová, o jehová. Sin embargo las vocales no iban con las consonantes YHWH sino con el nombre que los judíos pronunciaban en lugar de estas, Adonai (en algunos contextos,similarmente, suplían las vocales de Elojim). Esta interpretación de los primeros traductores de la Biblia al castellano vino a ser la manera más común de pronunciar el nombre propio de Dios en español. Los católicorromanos, más tarde, al hacer sus traducciones al español, han utilizado Yaveh o algo por el estilo como su pronuciación del hebreo YHWH. Los judíos, hasta el día actual, según yo sepa, siguen con su costumbre de evitar completamente el pronunciar el nombre propio de Dios. Relativo a sus comentarios sobre el nombre «Jesús», Alberto está equivocado. Tal vez estará repitiendo equivocaciones de otros, pero de igual manera su esfuerzo por relacionar el nombre «Jesús» con «Isis» o con el nombre de una divinidad céltica está equivocado. Al traducir nombres de un idioma a otro, a menudo sufren un cambio. Puede ser porque no existen todos los mismos sonidos en un idioma que en otro o puede ser porque al utilizar un alfabeto foráneo al idioma del cual viene el nombre en cuestión, no fácilmente se capte la misma pronunciación. Jesucristo lleva el mismo nombre en hebreo que el bien conocido personaje del Antiguo Testamento, Josué. En la Septuaginta, la traducción griega del Antiguo Testamento, el nombre de Josué se halla escrito en griego, IHSOUS (pronunciado Iesús). Es de esta transliteración del nombre al griego que viene el nombre en español, Jesús. La Septuaginta fue traducida del hebreo al griego por traductores judíos durante los 3ro y 2ndo siglos a.C. Considerando quienes la tradujeron y que su traducción tomó lugar mucho antes del nacimiento de Jesucristo, queda obvio que el empleo del mismo nombre griego para trasliterar el mismo nombre hebreo, como en el caso de Jesús, es un proceso del todo limpio y libre de influencia maligna. Al considerar que el lenguaje existe principalmente para facilitar la comunicación, pienso que es de poca importancia si utilizamos el nombre «Jehová» o «Yavé» o «Dios» con tal que referimos y entendamos que se refeire al mismo Ser Supremo. Por razones similares no pienso que «Yeshúa» sea más aceptable que «Jesús» aunque puede ser que algunos prefieran una pronunciación sobre otra por razones de su identificación étnica. Hay cosas de más peso e importancia que tratar. |
| tulasi |
Re: Aporte (Hay actualmente 0 respuestas)
Aportado 18:46:20 08/02/2004 ya pprofe |
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